El anónimo (relato semana del viernes 16 de abril al sábado 22 de abril)

Reto: Una historia narrada en segunda persona.

EL ANÓNIMO


Una mañana de sábado recibes un anónimo. En realidad, tampoco sabes con certeza que pueda estar dirigido a ti (habla de una mujer que no conoces, de una ciudad que no has visitado, de una tarde de abril que no recuerdas), pero lo han dejado en tu buzón. El sobre del anónimo no tiene remitente ni destinatario. Dentro hay una octavilla donde han formado el mensaje con palabras recortadas de una revista. Son solo cinco líneas. Memorizas las frases. Intentas buscar posibles anagramas. Lo pones sobre el cristal de la ventana y te imaginas como un inspector de policía, quizá Colombo. Decides ir al quiosco a comprar unas revistas para comparar las letras, y dedicas el resto del día a esa tarea.

Cuando llega la noche, tomas una resolución. Sales de la casa con el sobre en la mano. Te diriges a los buzones comunes y lees los nombres de los vecinos. El del quinto izquierda es un viudo jubilado como tú. Y metes dentro el anónimo sin una sombra de remordimiento. Ahora ya puedes ir a acostarte.

Calvos, S.A. (relato semana del viernes 9 de abril al sábado 15 de abril)

Reto: Una historia donde aparezca algún elemento de ciencia ficción.

Calvos, S.A.



El diagnóstico es unánime; después de visitar siete especialistas, coinciden en afirmar que tu pelo se mantendrá firmemente arraigado a tu cuero cabelludo. No conocerás la palabra alopecia, ni calvicie. Nadie podrá ver relumbrar tu cabeza pelada. Quizás algunas entradas, te dicen unos, palmeándote los hombros. Puede que se inicie un proceso de decalvación en algunas zonas, indican los más optimistas, para a continuación contener su entusiasmo y susurrarte: «ningún calvatrueno, por supuesto, eso no lo espere, tiene usted un pelo demasiado grueso y fuerte».
Sí, es terrible, coinciden todos cuando te desahogas acerca de tus expectativas de futuro. En efecto, piensas, ellos saben que no tienes cabida en la sociedad de mediados del siglo XXI, monopolizada por la empresa Calvos S.A. En un mundo donde el estrés y la ansiedad convierte en pelones a los niños de siete años, eres un paria.
Tienes treinta años y sigues con pelo. Estás harto de usar la rasuradora para ocultar «tu diferencia». Sabes que debes hacer algo tan límite como la muerte: mañana, sin falta, buscarás a los otros que son como tú y emprenderás la Resistencia.

Los comienzos nunca fueron fáciles (relato semana del viernes 2 de abril al sábado 8 de abril)

Reto: Una historia que suceda en un jardín de infancia.

LOS COMIENZOS NUNCA FUERON FÁCILES


—Es la tercera cuidadora en un mes.
—Los niños vuelven llorando un día sí, y otro también.
—Mi bebé es alérgico a la leche de mamut.
—No deberíais dejarles jugar con hojas de sílex. ¿Quién les tiene que curar luego, eh?
Las quejas iban subiendo de tono hasta que Momma estalló. No había tenido hijos con su pareja, y le había parecido un buen modo de emplear el tiempo y obtener pieles. Pero aguantar gritos era otra cosa.
Echó a todos de su cueva y les devolvió sus pagos. Ya volverían a rogarle. Era una ocupación demasiado novedosa, y nadie dijo que los comienzos fueran fáciles.